jueves, 29 de junio de 2017

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO

LA RELIQUIA

Por Horacio Micucci


Como una gran panorámica, el suboficial podía ver pasar ante sus ojos los sucesos que condujeron al fracaso de los asesinos y, con especial detalle, los últimos instantes en la vida de ese superior por el que siempre sintió un odio extraordinario (...) Lo emparentaba con ese general de quien “La Reliquia” siempre repetía enfurecido: Vive como un sultán mientras sus hombres andan andrajosos y hambrientos”.
(Nota de HM sobre este párrafo del libro La Reliquia: Se refiere a la opinión Belgrano sobre Rondeau)


Hay distintas motivaciones por las cuales alguien lee un libro.
Entre otras, porque sigue un tema. Aún si se tratara de ficción.
Por placer, por su estética, por afinidad con el autor y sus ideas. O, todo lo contrario, porque discrepa con él y quiere conocer sus argumentos.
Ha salido una novela, titulada La Reliquia, que combina la historia argentina con la ficción. Su autor es Eduardo Mariano Lualdi.
Es su primera novela. En ella, la historia transcurre desde la colonia hasta el siglo XXI. En todo ese tiempo el General Manuel Belgrano sobrevive en dos centurias, como representación de la continuidad del proyecto de libertad e independencia pendientes desde 1810. Luego de la conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo es condenado a muerte por las clases dominantes de Argentina, con el objeto de terminar con las ideas que representa. Sobretodo aquella de “ni amo viejo ni amo nuevo, ningún amo”. Lo hacen para que nada se recuerde de eso. Para afirmar el presente de dependencia, de latifundio, de una Argentina rapiñada por distintos imperialismos. Para echar sal sobre las ruinas de Cartago, como hicieron los romanos, para que nada vuelva a germinar en esa tierra.
El General es condenado, pero disponen hacerlo por medio de una banda de asesinos. Ni siquiera de frente...
Un grupo de patriotas que conforma la “Logia de los Pérez” protegen a Belgrano aún a costa de sus vidas porque comprenden que se trata de la permanencia de sus ideales revolucionarios. Porque comprenden que se trata de eliminar, junto con el prócer, toda posibilidad de una Argentina independiente de toda dominación extranjera y de un pueblo soberano.
Hasta aquí, apenas lo que dice la contratapa del libro. Se trata de una ficción.
Pero... ¿Se trata de una ficción?
¿Cuántas cosas se han borrado del pasado argentino por las razones que plantea esta novela? Artigas fue reducido por Mitre a poco más que un bandolero de la Banda Oriental. Su Reforma Agraria del Estatuto de 1815, es casi desconocida. Belgrano, probablemente uno de los principales estrategas y tácticos de la Revolución de Mayo, uno de los intelectuales revolucionarios más destacados que comprendió la necesidad de un ejército para que la revolución triunfara, un Doctor devenido en General porque advirtió las necesidades de la Revolución, fue reducido a casi un ingenuo. Su abnegación rebajada a la candidez. Se “olvidó” el 12 de agosto como conmemoración de la derrota de la primera invasión inglesa en 1806. San Martín debió irse de América en las sombras porque, tempranamente, planeaban algo parecido a lo que esta novela cuenta... Las “desobediencias” de San Martín y Belgrano a órdenes contrarias a la Independencia, se borronean para que no cunda su ejemplo entre los militares... Se oculta que hubo militares españoles, como Álvarez de Arenales, pasados a la causa independientista... Y tantos hechos y patriotas más, sumidos en el olvido cuando no eliminados físicamente...
Una Argentina camuflada de estanque “pacifico” para ocultar el turbulento ¿pasado? de asesinatos, algunas veces públicos y muchas otras arteramente perpetrados. O el exilio, la “desaparición”... Y, lo principal, para ocultar las rebeldías populares, sus luchas, sus resistencias, sus puebladas...
Y esa “Logia de los Pérez”... ¿no expresa o simboliza a los que buscan denodadamente, reencontrar ese pasado, sus ejemplos, sus aciertos y errores, para cambiar el presente y construir otro futuro?.
Hay una ideología dominante que no es etérea. Es dura como un ladrillo pero, como un gas, se filtra por todos los intersticios. ¿Cómo explicar que no es frecuente que se comprenda que un revolucionario argentino no puede desconocer la única revolución que tuvimos? Más dura y penetrante deberá ser la ideología de los revolucionarios para reconstruir ese pasado y retomar banderas abandonadas u ocultadas...
Otto Vargas ha escrito: “nuestras posiciones actuales implican una crítica del pasado. No un simple desarrollo `natural´ del mismo, una mera continuidad. Por eso es tan importante conocer bien ese pasado, que siempre palpita en el presente, para saber qué es lo que ha sido o debe ser negado de él y, tal vez, sobrevive en nosotros. Esto implica no sólo una revisión teórica del pasado, sino también y principalmente, una crítica política del mismo”.
Hasta aquí la novela y las implicancias que incitan a su lectura. Pero ¿y el autor?...
Conozco a Eduardo ya hace unos veinticinco años. Hemos luchado juntos y con otros compañeros por mantener firmeza estratégica y una táctica que nos aproxime con éxito a los objetivos históricos que nos proponemos. Y sé de su profundo conocimiento de la historia, y su interpretación, para sacar conclusiones presentes... Sin relatos construidos a gusto, porque “la verdad siempre es revolucionaria”, como diría Romain Rolland...
Me sorprendió la salida de esta novela. La primera pregunta que me hice (y le hice a Eduardo) fue ¿de donde sacaste el tiempo para escribirla?
No es mi oficio el arte en general y la literatura en particular. Poco sé de estética literaria. Pero la prosa de Eduardo es muy elaborada, describiendo personajes, situaciones, imágenes... Muestran un estilo y un trabajo arduo. Dicen que en una obra hay diez por ciento de inspiración y noventa por ciento de transpiración. Me parece que es una obra “transpirada”... Pero no sólo literariamente... la obra destila la transpiración militante de Eduardo, sus conocimientos, sus ideas...
Yo diría que es imprescindible leerla. Para comenzar a conocer nuestra historia desde la forma amena, entretenida, de una ficción. O tal vez para discutirla y debatirla en grupo, en familia, en amistad...

Paracelso, allá por 1530, dijo que, quien no conoce nada, no ama nada. La lectura de esta historia tal vez ayude a conocer la Argentina y su pasado, para amar más a nuestra Patria oprimida (odiando, dialécticamente, a sus enemigos, porque no hay amor sin odio). Y, también, ayude a pensar caminos para liberarla aprendiendo de los ejemplos que han dado y dan el Pueblo argentino y su clase obrera... 

domingo, 18 de junio de 2017

PACTOS DE LA MONCLOA Y ACUERDOS PRE Y POST ELECCIONARIOS PARA ACORDAR EL AJUSTE

PACTOS DE LA MONCLOA Y ACUERDOS PRE Y POST ELECCIONARIOS PARA ACORDAR EL AJUSTE


Por Horacio Micucci


Desde hace un tiempo se escucha hablar a dirigentes varios de la necesidad de un Pacto de la Moncloa para acordar el rumbo futuro.
Es decir; un ajuste pactado con acuerdo de oficialistas y opositores...

Los Pactos de la Moncloa (formalmente fueron dos, denominados Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economía y Acuerdo sobre el programa de actuación jurídica y política) fueron los acuerdos firmados en el Palacio de la Moncloa, el 25 de octubre de 1977, después de la muerte de Franco, tomando conocimiento y comprometiéndose a su desarrollo el Congreso de los Diputados dos días después, y el Senado el 11 de noviembre, entre el Gobierno de España de la legislatura constituyente, presidido por Adolfo Suárez, los principales partidos políticos con representación parlamentaria en el Congreso de los Diputados, con el apoyo de las asociaciones empresariales y el sindicato Comisiones Obreras (excepto algunas secciones sindicales del mismo) y el rechazo de la Unión General de Trabajadores (que finalmente lo firmaría) y de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), con el objetivo de procurar la estabilización del proceso de transición al sistema democrático, así como adoptar una política económica que contuviera la gran inflación.

En materia económica se reconoció, en esos Pactos, entre otras cosas, el despido libre para un máximo del 5 por 100 de las plantillas de las empresas, el límite de incremento de salarios se fijó en el 22% (con una inflación del 40%), se estableció una contención de la masa monetaria y la devaluación de la peseta (fijando el valor real del mercado financiero) para contener la inflación; reforma de la administración tributaria ante el déficit público, así como medidas de control financiero a través del Gobierno y el Banco de España ante el riesgo de quiebras bancarias y la fuga de capitales al exterior.

Es bueno destacar que ese Pacto no evitó la crisis en ESPAÑA como resultado de la crisis mundial y que provocaría el surgimiento del movimiento de los indignados.

Es obvio el parecido de los Pactos de la Moncloa con el ajuste que se aplica y se quiere profundizar en Argentina.

Los que quieren un Pacto de la Moncloa para Argentina, no confiesan que quieren un ajuste similar, que ya están aplicando. Y quieren que el pueblo se someta a ese ajuste de manera silenciosa. Con complicidad general...

¿Qué les parecería, señores, si en lugar de ajustar salarios, jubilaciones y pensiones, dejamos de pagar el precio de 67 dólares el barril de petróleo a los monopolios internacionales radicados en el país cuando el precio internacional oscila entre 45 y 50 dólares en barril?
Único caso en el mundo en que se paga más que el precio internacional.
Dejar de pagar ese sobreprecio sería muy importante si se tiene en cuenta que el costo argentino del barril de petróleo no supera los 20 dólares el barril. Podríamos ahorrarnos unos 6.000 millones de dólares al año.

¿Y si les cobramos impuesto a las ganancias y bienes personales a los beneficiarios de las LEBAC que ganan 25% anuales en dólares (único caso en el mundo de ese rendimiento financiero)?.

¿Y si se hace una Reforma Agraria para crear un millón de chacras de campesinos propietarios para los jóvenes, los pueblos originarios y los campesinos que trabajan en realidad, la tierra?. ¿No sería aquello de la tierra para el que la trabaja, de los primeros gobiernos del General Perón?

Empezaríamos a ahorrarnos millones de dólares de renta terrateniente, que repercuten en los precios de alimentos que compramos todos los días, que benefician en gran medida a latifundistas extranjeros... como el inglés Lewis, amigo del actual Presidente y al que el Gobierno anterior otorgó un aeropuerto en el paralelo 42 donde pueden desembarcar los ingleses que ocupan Malvinas en 2 horas, para partir en dos la Argentina continental.

¿Y si pactamos disminuir la ganancia de los monopolios de distribución e hipermercados que pagan al productor agrario diez o veinte veces menos que el precio de venta en la góndola?.

¿Y si dejamos de pagar la deuda externa usuraria, ilegítima y fraudulenta? ¿Porqué no hacer un "Pacto de la Moncloa" para eso?

¿Qué les parece señores si hacemos un Pacto para cumplir con lo propuesto por el Papa de: Techo, Tierra y Trabajo?

Seguro que no es ese el Pacto que andan proponiendo...

miércoles, 9 de noviembre de 2016

EL TRIUNFO ELECTORAL DE DONALD TRUMP Por Martín Díaz

EL TRIUNFO ELECTORAL DE DONALD TRUMP
Por Martín Díaz

El mundo globalizado, interdependiente, y “razonable” del que habla Mauricio Macri no es tal. Es un mundo donde crecen los factores de disputa entre las potencias a expensas de países como el nuestro. Es un sueño más que irrealizable esperar de ese mundo el apoyo para nuestro desarrollo independiente. Sólo entregaremos hasta nuestra última gota de sangre y soberanía, en camino a un precipicio de dolor...
No existen los “países serios” de los que habla el Presidente...
Nuestra pregonada incorporación al mundo, lo es a ese mundo donde crecen los factores de guerra y de rapiña salvaje... en Europa y en China, en EE.UU y en Rusia...
Si alguien tiene la idea que nuestro país estará al margen de esta escalada bélica impulsada por los matones imperialistas, sólo hay que ver las maniobras militares que realizaron los colonialistas ingleses en Malvinas entre el 19 y el 28 de octubre, que incluyeron el disparo de misiles y tuvieron como “hipótesis de conflicto” una confrontación con Argentina. 

En la base de este fenómeno Trump está la persistencia de la crisis económica y social en la primera potencia imperialista, que acrecentó las diferencias entre los más ricos y los más pobres. Desde el inicio de esa crisis, que coincidió con el final del período de Bush, hubo una ingente movilización popular contra sus efectos más devastadores, como el movimiento "Somos el 99 por ciento". Las promesas electorales de Obama en el sentido de revertir esa situación social generaron expectativas en amplias franjas de la población e impulsaron una movilización, que culminó con grandes concentraciones históricas, como los centenares de miles que se congregaron en el cierre de su elección en Chicago.

También ahora en EE.UU.
Desde hace un tiempo, también en el Reino Unido con el BREXIT, como en otras potencias, sectores de sus clases dominantes preparan a sus países para un mundo en el que se multiplican los factores de guerra. También, son pasos hacia realineamientos de esos países en el nuevo reparto del mundo que está en curso. Gran Bretaña ya no es “la reina de los mares”, pero conserva un poderoso dispositivo estratégico mundial, apoyado en los lazos de dependencia que tejió en la descolonización que siguió a la Segunda Guerra Mundial, también en las posiciones coloniales que conserva. Por eso fue un delirio de rápido despertar, la idea de Macri y Malcorra de un diálogo con Inglaterra. Ni el apoyo a su candidatura en la ONU se consiguió.
La campaña electoral del BREXIT mostró una profunda división en las clases dominantes en el Reino Unido y sus componentes, en relación a los vínculos comerciales, políticos y empresariales con los distintos sectores de las clases dominantes de los demás 27 países integrantes de la Unión Europea, en particular con los sectores del capital financiero y monopolista de los países “rectores”, como Alemania, Francia e Italia. Contradicciones que ya se venían expresando en el mantenimiento de su soberanía monetaria por parte del Reino Unido y en la disputa entre Londres y Frankfurt por ser el centro financiero de la UE.
Este fenómeno de preparación para un mundo en el que se multiplican los factores de guerra se repite en EE.UU, con el triunfo electoral de Donald Trump.

El gobierno de Obama
Durante su administración, resumidamente, se acentuó la concentración social de la riqueza y las dos principales minorías étnicas (negros e hispanoamericanos) continuaron padeciendo la discriminación y el maltrato económico y social: nunca como en esos años hubo tantas deportaciones de ilegales y se repitieron los hechos de violencia racial, como los tristes episodios de Baltimore. Los puestos de trabajo destruidos en la agonía de Bush, por la relocalización de industrias en el exterior, principalmente China, fueron sustituidos por otros de escasa especialización y muy baja paga, que no alcanza para una cobertura de las necesidades más importantes. Fueron timoratas las reformas en salud y se encareció la educación superior, dejando fuertemente endeudados a centenares de miles de jóvenes de clases medias. En EEUU todas las universidades son pagas y los estudiantes y sus familias sacan créditos para pagarlas después de recibidos.
Impulsó el TPP (Tratado Transpacífico de cooperación económica), que entre otras cosas, le da autoridad a las compañías por encima del Estado. Que no podría, por ejemplo, fijar normas sanitarias de determinados productos sin riesgo de ser demandado por restricción al comercio. 
 El reverso de aquella movilización inicial, fue una oposición sistemática en el Congreso a toda iniciativa reformista y un recrudecimiento del racismo en los sectores más reaccionarios. Los republicanos, encarnación cabal de esta tendencia, contaron con una mayoría en el Senado que les permitió una labor obstruccionista.
 No fue sólo Obama quien incumplió las expectativas que despertó. Tampoco hubo respuestas del partido Demócrata, que responde a sus mandantes, las petroleras y Wall Street.

El triunfo de Trump
Trump expresa a las fuerzas más oscuras de la sociedad norteamericana. Representa a fuerzas no religiosas y las cuestiones religiosas han dejado de tener peso en la campaña. Ese es uno de los elementos por los que prevalece sobre los otros sectores conservadores del Partido Republicano. Dice más directamente lo que el público republicano quiere oír: “no a los musulmanes”, “vamos con más tortura”; aunque después se retracte, lo primero que le sale es lo más troglodita. Dijo que iba a ser neutral en el conflicto palestino-israelí, pero después fue a la Conferencia American Israeli Political Action Comitee, una especie de lobby proisraelí recalcitrante y dijo que “estoy con Israel todo el tiempo”.
Trump es una figura autoritaria. Hay aspectos que parecen contradictorios: critica la guerra de Irak: “¿para qué gastar tantos millones que se podrían haber usado en infraestructura?”. Es un gran oportunista y demagogo, va captando lo que va emergiendo de la gente. También recoge los temas que preocupan a los más pobres. Dice “yo voy a traer los trabajos de vuelta”, y manda fabricar cosas en China. Para hacer un edificio en Atlantic City, Trump trajo obreros polacos para pagarles salarios más bajos. Recoge el efecto en la población de las campañas contra los musulmanes y dice que les va a cerrar la frontera. 
En la campaña apareció la cuestión de Israel y Medio Oriente. Es sabido que el apoyo a Israel es una política de estado en EEUU. En AIPAC (American Israel Public Affairs Committé, Comité de Asuntos públicos Estados Unidos Israel) fueron a hablar todos los precandidatos, menos Sanders, que es el único judío de todos ellos. Se abstuvo de ir a esa reunión. Adujo un conflicto de horario pero hizo declaraciones en el sentido de que es muy difícil un plan de paz si los palestinos no tienen voz.

¿Quién paga la crisis?
Dice Marcelo Cantelmi en Clarín: “EE.UU. ha vivido ya la irrupción de un dirigente imprevisible y de discurso desorientado cuando George W. Bush alcanzó casi sorpresivamente la presidencia en 2000. (...) El legado de Bush es central porque es allí donde es posible hallar las huellas de este presente. El oportunismo y la opacidad en esa presidencia produjo, apenas llegado al Salón Oval, las dos mayores quiebras de las historia del capitalismo. Fue el prólogo de la pesadilla final en el cierre de su segundo mandato, con la bancarrota de todo el mercado en 2007 y 2008 origen de una desigualdad social sin precedentes desde inicios del siglo pasado. La cereza sobre esa torta es el rudimentario frente externo, donde Estados Unidos libra en Afganistán la guerra mas larga de su historia. La irrupción terrorista sanguinaria de la banda de presunto perfil religioso ISIS nace en la caldera inexplicable que abrió ese gobernante con el ataque a Irak en 2003.”
“Todo ese descalabro de deuda social interna y fracaso externo produjo una crisis de identidad. Su primera consecuencia fue el nacimiento del fundamentalista y primitivo Tea Party, que se tornó en el ala más poderosa del partido. Esa dinámica se corona ahora, en un grado superior, con el desembarco en el tope del poder de Trump”

En el mismo diario Clarín, otra editorialista, Paula Lugones, escribe:
“En las grandes ciudades de Estados Unidos y también en todo el mundo se preguntan cómo un personaje intempestivo como Trump, que dijo que los inmigrantes mexicanos son violadores o narcotraficantes, que se burló de discapacitados, que prohibirá el ingreso de musulmanes y que admitió en un video que manosea a las mujeres sin su consentimiento puede ser votado masivamente. Es que Trump logró sintonizar con el malestar de las clases medias industriales, rurales, sin estudios universitarios de ciudades pequeñas de la "América profunda" que está frustrada porque hace años y años que no puede progresar. Hombres y mujeres que se quedaron sin trabajo porque las fábricas se van a otros países con costos más bajos o porque su tarea fue remplazada por la de una máquina. Esa gente, si consiguió un nuevo empleo, gana la mitad. Crecen las deudas, los problemas con las drogas, el malestar. Ven a los inmigrantes como enemigos, como el "otro" que invade su trabajo y su identidad estadounidense.”

Ese es el futuro que nos espera a los globalizados. De adentro y de afuera. En estos días se supo que hacer una carrera universitaria en EE.UU cuesta 60.000 dólares al año. Ni hablemos de su sistema de salud. A ese mundo nos integran los administradores de nuestra dependencia. Los de antes y los de ahora.
Continúa Paula Lugones:
“Es que la supuesta recuperación económica no benefició a todos por igual. Mejoró el ingreso de los más ricos y sumergió a la clase media. La desigualdad fue el gran trasfondo del malestar. Además, es evidente que las minorías, que supuestamente se inclinan por los demócratas, no votaron automáticamente por Hillary. Ella perdió en Florida, inundada de latinos. Muchos hispanos son conservadores y también votan con el bolsillo. Ellos también quieren un cambio supuestamente para estar mejor. Tampoco salieron en masa los afroamericanos, que no vieron mejoras en sus vidas con el primer presidente negro de la historia. En una visita a Macon, Mississippi, la ciudad más pobre de Estados Unidos, con un 80% de afroamericanos, esta corresponsal detectó fácilmente a varios que votaban por Trump.”

Hace pocos días, el Papa Francisco dijo:
“Hay fuerzas poderosas que pueden neutralizar este proceso de maduración de un cambio que sea capaz de desplazar la primacía del dinero y coloque nuevamente en el centro al ser humano. Ese «hilo invisible» del que hablamos en Bolivia, esa estructura injusta que enlaza a todas las exclusiones que ustedes sufren, puede endurecerse y convertirse en un látigo, un látigo existencial que, como en el Egipto del Antiguo Testamento, esclaviza, roba la libertad, azota sin misericordia a unos y amenaza constantemente a otros, para arriar a todos como ganado hacia donde quiere el dinero divinizado. ¿Quién gobierna entonces? El dinero ¿Cómo gobierna? Con el látigo del miedo, de la inequidad, de la violencia económica, social, cultural y militar que engendra más y más violencia en una espiral descendente que parece no acabar jamás. ¡Cuánto dolor, cuánto miedo! Hay -lo dije hace poco-, hay un terrorismo de base que emana del control global del dinero sobre la tierra y atenta contra la humanidad entera. De ese terrorismo básico se alimentan los terrorismos derivados como el narcoterrorismo, el terrorismo de estado y lo que erróneamente algunos llaman terrorismo étnico o religioso. Ningún pueblo, ninguna religión es terrorista. Es cierto, hay pequeños grupos fundamentalistas en todos lados. Pero el terrorismo empieza cuando «has desechado la maravilla de la creación, el hombre y la mujer, y has puesto allí el dinero» (Conferencia de prensa en el Vuelo de Regreso del Viaje Apostólico a Polonia, 31 de julio de 2016). Ese sistema es terrorista.”

Seguramente muchos votaron contra sus reales intereses. O contra sus derechos. Pero tampoco Hillary Clinton, del establishment financiero y del sistema tradicional, expresaba sus derechos.
Los pueblos buscan sus caminos de manera sinuosa. Como en el siglo pasado, antes de la Segunda Guerra Mundial, estos grotescos personajes pululan en el mundo. Desde Trump a Putin, desde Xi Jinping a sus emuladores en Europa. Sus planes son de ajuste, como el que Angela Merkel impuso a Grecia. Quieren hacer pagar la crisis a los pueblos y los países como el nuestro.
Es lo que dice Francisco:
“En nuestro último encuentro, en Bolivia, con mayoría de Latinoamericanos, hablamos de la necesidad de un cambio para que la vida sea digna, un cambio de estructuras; también de cómo ustedes, los movimientos populares, son sembradores de ese cambio, promotores de un proceso en el que confluyen millones de acciones grandes y pequeñas encadenadas creativamente, como en una poesía; por eso quise llamarlos “poetas sociales”; y también enumeramos algunas tareas imprescindibles para marchar hacia una alternativa humana frente a la globalización de la indiferencia:
1. poner la economía al servicio de los pueblos;
2. construir la paz y la justicia;
3. defender la Madre Tierra.

Ese día, en la voz de una cartonera y de un campesino, se dio lectura a las conclusiones, los diez puntos de Santa Cruz de la Sierra, donde la palabra cambio estaba preñada de gran contenido, estaba enlazada a cosas fundamentales que ustedes reivindican:

trabajo digno para los excluidos del mercado laboral;
tierra para los campesinos y pueblos originarios;
vivienda para las familias sin techo;
integración urbana para los barrios populares;
erradicación de la discriminación, de la violencia contra la mujer y de las nuevas formas de esclavitud;
el fin de todas las guerras, del crimen organizado y de la represión;
 libertad de expresión y comunicación democrática;
ciencia y tecnología al servicio de los pueblos.

Escuchamos también cómo se comprometían a abrazar un proyecto de vida que rechace el consumismo y recupere la solidaridad, el amor entre nosotros y el respeto a la naturaleza como valores esenciales. Es la felicidad de «vivir bien» lo que ustedes reclaman, la «vida buena», y no ese ideal egoísta que engañosamente invierte las palabras y propone la «buena vida».
 Quienes hoy estamos aquí, con orígenes, creencias e ideas diversas, tal vez no estemos de acuerdo en todo, seguramente pensamos distinto en muchas cosas, pero coincidimos en esos puntos. Supe también de encuentros y talleres realizados en distintos países donde multiplicaron los debates a la luz de la realidad de cada comunidad.”

"...En estos tiempos de parálisis, de desorientación y propuestas destructivas, la participación protagónica de los pueblos que buscan el bien común puede vencer, con la ayuda de Dios, a los falsos profetas que explotan el miedo y la desesperanza, que venden fórmulas mágicas de odio y crueldad o de un bienestar egoísta y una seguridad ilusoria. Sabemos que «mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolverán los problemas del mundo y en definitiva ningún problema. La inequidad es raíz de los males sociales»"
 

Es hora de unidad de luchadores del pueblo sufriente, de soldados de la patria oprimida, de combatientes de la libertad y los derechos conculcados y pisoteados diariamente de mil maneras. Que desechen caminos trillados mil veces que conducían a sufrimientos indecibles.
En busca de construir una huella de democracia grande, verdadera soberanía popular e Independencia de toda dominación extranjera.
Como dice el Acta de nuestra Independencia.

martes, 11 de octubre de 2016

DECLARACIÓN DE PLATAFORMA 2012

 

El rol de las universidades y el pensamiento crítico

Ante el otorgamiento de doctorados honoris causa a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y ante la baja del presupuesto universitario y científico.
 Buenos Aires, 11 de octubre de 2016


En noviembre de 2015, en plena campaña electoral, desde Plataforma 2012 llamábamos la atención acerca de las autoridades universitarias que hacían público su apoyo al candidato presidencial, entonces oficialista –hubo incluso órganos colegiados de gobierno (Consejos Superiores) que pidieron el voto. Señalamos entonces que nos parecía inadmisible “la utilización de los medios y recursos de las instituciones del Estado, el poder de influencia de los cargos de los funcionarios públicos, para denostar a adversarios políticos, desprestigiar interpretaciones diversas sobre la situación política y social y demandar de la sociedad acciones en favor de un determinado candidato partidario”. Nos preocupaba además el grado de coacción que significaba para el conjunto de la comunidad académica, ya que declaraciones como aquéllas, impulsadas desde máximas instancias del gobierno universitario, definían implícitamente a todo aquel que no estuviera de acuerdo con tal candidato “como partidario de intereses contrarios a la institución”. Finalmente, nos parecía que ese modo de imbricar lo partidario en la Universidad como institución, en nombre del compromiso social, problematizaba el tipo de politización esperable y exigible de las universidades, ya que la condición sine qua non de la vida universitaria es la independencia de las estructuras partidarias, única garantía del pluralismo y el debate en libertad.
Pues bien, vemos ahora que, en un contexto muy diferente, se repiten situaciones similares: este 12 de octubre las Universidades Nacionales de Quilmes y Avellaneda le van a otorgar sendos doctorados honoris causa a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Desde un punto de vista, la situación no podría ser más diferente: el país está hoy gobernado por la coalición política opositora a la de noviembre pasado. Sin embargo, el problema subsiste, pues existen sectores de las universidades públicas que siguen funcionando de un modo completamente partidista. 
Por supuesto, las consideraciones con que los Consejos Superiores otorgan el doctorado honoris causa a la ex presidenta apelan “objetivamente” a los logros de su gobierno. Pero no hay nada de objetivo en ello: ¿acaso el balance sobre esos “logros”, como sucede con la casi totalidad de los gobiernos, no dividen al país y a la comunidad académica? La actitud misma de la ex presidenta que, más allá del curso judicial de las causas de corrupción que enfrenta –sin duda devaluadas por el gravoso hecho de la escasa confianza que ofrece el sistema judicial en su imparcialidad–, no se ha sentido siquiera en la necesidad de ofrecer explicaciones públicas mínimamente aceptables sobre sus negocios privados y su fabuloso enriquecimiento, ¿no es el emblema máximo de una idea de la política que desprecia al que piensa diferente? ¿Pueden elaborarse argumentos universalistas –como los que una distinción universitaria debería promover– para una figura política que ha consagrado la visión del adversario como enemigo? 
Estas decisiones no sólo violentan el espíritu universitario: una de las más graves consecuencias, en estos momentos, es que también distorsionan la necesaria lucha que debería dar el mundo académico e intelectual ante las amenazas de reducción del presupuesto universitario y científico que está promoviendo el actual gobierno nacional. Convertir a las universidades en bunkers militantes del ex-oficialismo devalúa cualquier reclamo que se pueda hacer al actual gobierno, ya que lo convierte en argumento de una lucha facciosa que, al resignar valores universales, pierde toda posibilidad de expresar contenidos de verdad o justicia.    
Por eso, desde Plataforma 2012 queremos alertar contra estas prácticas y contra cualquier disminución en el presupuesto que convierta al campo universitario y científico en una de las variables de ajuste de la lucha entre fracciones políticas: no hay que olvidar que el presidente Macri se había comprometido en su campaña a elevar el presupuesto de ciencia y tecnología del 0,7 y 0,8% del presupuesto nacional que tuvo durante el gobierno anterior, al 1,5%; pero en el proyecto de presupuesto presentado para el año próximo lo baja al 0,59%. Asimismo, con la misma contundencia desde Plataforma 2012 buscamos alertar contra el uso de las universidades como herramientas de militancia partidista de un sector de la oposición. La Universidad Pública es demasiado importante en la vida cívica para que nos resignemos tanto a que se disminuya su capacidad operativa como a que se devalúe su misión crítica y su independencia de toda estructura partidaria. 
Uno de los roles principales de la Universidad debería ser fomentar el debate y el pensamiento crítico. Algo difícil de lograr mientras persista tal indistinción entre la vida universitaria y los intereses de partido. Como señalábamos en noviembre pasado y continuamos sosteniendo bajo el gobierno actual, la construcción de un proyecto de país que supere la situación de dependencia, las desigualdades crecientes y la corrupción generalizada, exigen de la intelectualidad y del conjunto de la comunidad universitaria, científica y cultural, una completa emancipación respecto del poder político, esté en el gobierno o en la oposición. 
Firman: Osvaldo Acerbo, Julio Aguirre, Jonatan Baldiviezo, Héctor Bidonde, Jorge Brega, José Emilio Burucúa, Diana Dowek, Lucila Edelman, Roberto Gargarella, Adriana Genta, Adrian Gorelik, Alejandro Katz, Diana Kordon, Darío Lagos, Alicia Lissidini, Rubén Lo Vuolo, Gabriela Massuh, José Miguel Onaindia, Marcelo Plana, Patricia Pintos, Daniel Rodríguez, Ana Sarchione, Beatriz Sarlo, Maristella Svampa, Ruben Szuchmacher, Nicolás Tauber Sanz, Jaco Tieffenberg, Enrique Viale, Patricia Zangaro.
Quien quiera adherir enviar correo a: plataforma2012@plataforma2012.org.ar


También un problema de Defensa Nacional.

También un problema de Defensa Nacional.

LATIFUNDIOS FANTÁSTICOS, EXTENSAS TIERRAS EXTRANJERIZADAS, USO DEL ESTADO DESDE LOS PRIMEROS TIEMPOS...

Por Horacio Micucci

En el extracto que sigue, del último libro del Dr. Julio C. González “Desde la Patagonía hacia Hispanoamérica unida (A propósito del libro de Juan Domingo Perón Toponimia Patagónica de Etimología Araucana)”, se puede ver el papel de dirigentes políticos argentinos que actuaron como representantes de intereses extranjeros (particularmente ingleses) en la conformación del latifundio en la Argentina. De modo que lo que hoy vemos no es nuevo: corrupción y robo del patrimonio argentino como formas de acumulación de riqueza de nativos (no nacionales o antinacionales) al servicio de potencias que rapiñan la Nación.
Ese latifundio es el principal obstáculo para la conformación de un millón de chacras de familias campesinas propietarias. Si, como decía Juan Bautista Alberdi, “Gobernar es poblar”, una Política de Estado debiera ser dar la tierra en propiedad al que realmente la trabaja. Para poblarla con argentinos.
Pero no acaba allí la cuestión.
Es un tema de Defensa Nacional que esto sea, al fin, así. Esos amplios espacios deben ser ocupados por familias campesinas propietarias. Si Patria proviene de patrimonio, como alguna vez me dijo el Dr. Julio C. González, esas familias deben ser propietarias de la tierra que defenderán a sangre y fuego de pretensiones de las potencias que nos oprimen.
Lo contrario es dejar esas tierras en manos de grandes latifundistas como el magnate inglés Joe Lewis, con tierras en la costa a la altura del paralelo 42 donde la ex-ministra de Defensa Garré, durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner, le permitió la construcción de un aeropuerto del tamaño del Jorge Newbery de Buenos Aires, en el cual en dos horas pueden aterrizar aviones ingleses provenientes de las Malvinas usurpadas y cortar Argentina continental en dos.
Por si fuera poco dicho magnate inglés es propietario de las tierras donde se encuentra Lago Escondido, casualmente en línea recta, en la cordillera, con sus posesiones en la costa. Es que la posibilidad de división de Argentina en dos por el imperio británico tiene más de un indicio. El magnate Lewis quiere también construir un aeropuerto allí. ¿Casualidad?
Ese magnate inglés, beneficiado por el kirchnerismo, también casualmente, es amigo del Presidente Macri. Este último ha pasado las vacaciones en sus estancias.
¿Casualidad? ¿O política de Estado?
Volviendo al extracto que sigue, en Argentina, se pueden encontrar innumerables pruebas de la corrupción y uso del Estado para la conformación inicial de nuevos grupos económicos (y el enriquecimiento de los existentes) que lucran con la dependencia, el sometimiento y la indefensión nacional. Los primeros veinte años son de robo descubierto y corrupción impune. Luego se convierten en prósperos empresarios. Y, a los cien años, son familias “aristocráticas” y prohombres de la Nación. Tal vez por eso se afirma que Néstor Kirchner decía que necesitaba veinte años para estabilizarse.
¿Cómo llegaron los hermanos Bulgheroni a ser una de las riquezas notables en el mundo, desde la vieja almacén familiar de ramos generales en Rufino, Santa Fé?
¿Será cierto lo afirmado por algunas publicaciones que sostienen que el contrato que Videla, en su tiempo del Proceso, otorgó en el Mar Argentino, a TOTAL (francesa) y DEMINEX (alemana) tenía la condición de que dieran un 5% a un ignoto empresario entonces, BRIDAS- BULGHERONI?
Hoy Bulgheroni es socio con la CNOOC china en la propiedad (mitad y mitad) de BRIDAS. Ésta a su vez es dueña del 40% de Panamerican Energy. El otro 60% es de la British Petroleum inglesa.
Sí. De los ingleses que usurpan las Malvinas. Y Panamerican Energy es la segunda petrolera del país. ¿De ellos dependeremos si se necesita combustible para la Defensa Nacional?
Por si fuera poco, se ha concedido a China una base militar en Neuquén y se proyecta otra en San Juan. Los K lo hicieron. Y Macri lo continúa...
Dicho sea de paso, el padre del Presidente Mauricio Macri, Franco Macri, es representante de los negocios chinos en América Latina.
Pero vayamos al extracto que sigue...

“En el año 1880, cuando el General Julio Argentino Roca, que pasó de Ministro de Guerra del Presidente Nicolás Avellaneda a Presidente de la República, del período 1880-1886, afirmó rotundamente al inaugurar la Asamblea Legislativa para 1880 en el recinto del Congreso Nacional lo siguiente:
`La Conquista del Desierto ha terminado. Ahora las extensas tierras pobladas por salvajes [con estas palabras el presunto prócer se refería a los argentinos autóctonos], están a disposición del capital extranjero.´
(...)
“1) Entre 1885 y 1887 fueron rematadas 16.192.000 ha.”
“2) En Río Negro y en el Chaco 4.126.000 ha fueron rematadas entre 1887 y 1890.”
(...)
En 1894, el cien por ciento de adquirentes es británico. Al año siguiente, 1895, sobre 28 compradores, 22 son británicos. En 1897, sobre nueve, siete son británicos.”
(...)
“...La ley de Premios adjudicaba a cada participante militar en la Campaña del Desierto una cantidad mínima de 100 ha por soldado que se incrementaba hasta 16.000 ha para el Grado de Teniente General.
Interrumpido el pago de sueldos para todos los que formaban el ejército ubicado en la Patagonia, la desesperación cundió entre todos: jefes, oficiales, suboficiales y soldados. Las penurias sufridas están bien descriptas en el libro Guerra al Malón escrito por el Comandante Prado en 1912.”
(...)
Fue entonces cuando gestores, personeros del capital extranjero loado por el Presidente Roca en su discurso de apertura del Congreso de 1880, Bushental y Anacarsis Lanús compraron a cada militar y soldado que habían recibido el certificado del lugar donde estaban las tierra recibidas, los derechos sobre ellas.
(...)
“Desde su promulgación, la Ley de Premios a los militares y soldados que intervinieran en la campaña del Desierto (...) Todos los porteños que quisieran estar incluidos en las listas de “héroes del desierto”, hasta el mismo Sarmiento, según informa el diario La Tribuna del 22 de diciembre de 1885, movieron sus influencias para integrar la lista. Sarmiento como General había pedido 16.000 ha. Su argumento era de hierro: él habían luchado contra la barbarie de Rosas como `boletinero´ con el grado de Teniente Coronel, en el ejército de Urquiza (...) Llegó al grado de General, con sueldo que se le pagó siempre hasta el día de su muerte. Su pedido no prosperó por oposición de Carlos Pellegrini en el Senado.”
(...)
“Como fueron muchos los que pretendían colarse en el reparto de tierras de la Patagonia, hubo que hacer varias listas. Al fin por cansancio se decidió aceptar una lista que incluía a 5.137 “héroes del desierto”
(...)
“¿Y los soldados sobrevivientes recibieron las 100 ha que les correspondía a cada uno? Bueno, esos fueron los beneficiarios que cedieron sus derechos a los concesionarios especuladores...  Al respecto, el Ministro del Interior Dr. Wenceslao Escalante, dijo: “Se me ha denunciado que en la época de la entrega de Certificados de Premios Militares se había formado una comandita para especular con esos títulos que se entregaron a un precio que no excedía de veinte pesos las 100 ha.”
“Veinte pesos por los fríos y piojos reales, por el hambre real, por la humillación real, por la fatiga de haber realizado una expedición con sangre y sin pan. Veinte pesos que equivalían a seis días y medio de jornal de un carpintero, a ocho días de jornal de un pintor, a diez días de jornal de un tipógrafo, a doce días de jornal de un herrero. Porque en 1887 el promedio de un jornal era de $1,27. Así pagó Roca y su camarilla a los que hoy, con tanta unción recuerdan quienes concurren al homenaje anual a los héroes del desierto.”
(...)
“Fue en esas tierras patagónicas donde Juan Domingo Perón, en su infancia y comienzos de la adolescencia, vio asombrado la cruelísima realidad descripta.”

Hasta aquí el extracto.
Algo más: Anacarsis Lanús, mencionado más arriba entre los especuladores del negocio de conformación de latifundios, le dio su nombre a la ciudad y partido de Lanús. Si se lo rastrea por Internet, se podrá encontrar que era algo así como el Julio De Vido del General Mitre. Lucró también con la venta de uniformes y comida para las tropas de la Guerra del Paraguay. Dicen que en mal estado...
Nada nuevo bajo el sol...


lunes, 10 de octubre de 2016

ANTES COMO AHORA... PECADO ORIGINAL

ANTES COMO AHORA...

“El Estado argentino terminó de delimitar sus fronteras y de construir su proyecto político y económico entre 1880 y 1885, años en los cuales se consolidó la anexión de la Patagonia a la administración y control nacional, a través de las campañas militares a las tolderías del sur del Río Negro.
Eso significó, como sabemos, cambiar abruptamente una guerra de baja intensidad, pactos y negociaciones entre el gobierno y los principales caciques, por una política de ofensiva final que se llevó a cabo con la persecución militar, la ejecución, la esclavitad y servidumbre de los pueblos aborígenes que tenían sobre esos territorios su posesión y control. Una violencia que tenía por objetivo la apropiación de tierras, de recursos y de personas y que tuvo como uno de sus corolarios la construcción de un relato dominante, un discurso de poder que se hizo hegemónico por muchas décadas.”
(...)
“Enrique Bowman, inglés, con carta de ciudadanía argentina, tenía alrededor de cuarenta y cinco años cuando comenzó con su función de Juez de Paz, en la región.”
(...)
 “El inspector de tierras censó a Henry Bowman en Gan Gan en 1920, lo encontró viviendo junto a sus cuatro hijos cerca de la laguna homónima, cultivando alfalfa y cereales sin mucho éxito, en una tierra salitrosa y expuesta a los fuertes vientos que caracterizan el lugar. Además de ese emprendimiento se encontraba, como dijimos, ocupando el cargo de Juez de Paz, un cargo de jerarquía que le permitía manejar ciertas cuotas de influencia, ya que la alta tasa de analfabetismo de la población otorgaba, a quien poseía esos saberes, un lugar estratégico. Tampoco debemos dejar de remarcar que tanto los juzgados como las oficinas de la Policía, eran espacios propicios para la negociación de favores a cambio de dinero, con lo cual esos agentes del Estado, que muchas veces eran también comerciantes, estancieros o profesionales de la justicia, incrementaron sus bienes y su poder. Este, sin embargo, no fue el caso de Henry Bowman, que salió del cargo tan pobre como había ingresado, y que no sin cierta indignación anota en su diario, que `en este país, al menos en los Territorios, todo puede comprarse y venderse –la justicia y todo lo demás–  el asesinato y cualquier otro crimen. Lo mismo si quiere ser absuelto de todos los cargos. Si el hombre que usted mató es pobre, es una simple transacción comercial. Lo mismo vale para el Comisario de Policía y también para el abogado que hace arreglos privados con el Juez...”
EXTRACTADO DEL LIBRO:
TELS´EN. Una historia social de la meseta norte del Chubut. Patagonia 1890-1940. Liliana E. Pérez. Doctora en Historia por la Universidad Nacional del Centro, Tandil, y Profesora de Historia de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan  Bosco. Investigadora de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la misma Universidad.



domingo, 9 de octubre de 2016

OPRESIÓN Y DERECHO DE PERNADA...

OPRESIÓN Y DERECHO DE PERNADA...

La expresión derecho de pernada (en latín vulgar medieval, Ius primae noctis, «derecho de la primera noche»; en inglés se usa la expresión francesa Droit du seigneur, aunque en francés se prefiere utilizar la locución Droit de cuissage) se refiere a un presunto derecho que otorgaba a los señores feudales la potestad de mantener relaciones sexuales con cualquier doncella, sierva de su feudo, que fuera a contraer matrimonio con uno de sus siervos.
También en el ámbito hispanohablante la expresión "derecho de pernada" se refiere -sobre todo en América Latina- a diversas prácticas históricas de abuso y servidumbre sexual, ejercidas por una autoridad (hacendado, administrador de hacienda, sacerdote, jefe político o empleador) en contra de mujeres en condición de dependencia u obediencia (indígenas, campesinas, trabajadoras, inquilinas y otras). Estas prácticas, sin ser legales, fueron impuestas como derechos informales de los patrones, por lo que comúnmente se realizaban ante la pasividad de padres, esposos y comunidad. En la hacienda latinoamericana tradicional el "derecho de pernada" tuvo -en ocasiones- las características que normalmente se atribuyen al privilegio señorial de la Edad Media WIKIPEDIA

 “Cuándo mi pobre madre murió –dice Celinda Cayuñanco –, quedamos solos los diez hermanos y casi sin tierra. Teníamos un campito, que ocuparon mis padres cuando vinieron de Chile. Deben haber venido cerca del 40 por ahí. Sólo tenían unas pocas chivas para pastorear, porque el alambre de lo intruso, turcos eran, nos habían rodeado. Pasamos hambre, mi padre no podía criarlo a todos. Yo con cinco años me mandaron como hija de crianza al campo de vecino, ese también era mapuche, chileno, estuve hasta los siete años y como no podían seguir crinado me llevaron a Sarmiento con una familia, de criada para poder comer... trabajaba desde las cinco de la mañana, ordeñando para que los señores tomara desayuno sobre mantel que almidonaban aunque haya nieve. Eran alemanes y la señora chilena, siempre veían lo sucio. Los hijos aprendían a mirar mal pero no eran malo los chicos, eran más grande que yo y yo parecía más vieja con 10 años...
Terminaba la cocina cuando se ponía el sol... sufrimos mucho porque nos separamos los hermanos. Otros hermanos salieron a esquilar y de peones... Sufrimos maltrato. Nos trataban a los gritos lo rico, quería tener limpio sobre limpio... pero también le estoy agradecida porque aprendí lo que era vivir en familia.
Unas hermanas fueron para Trelew y otros hermanos también salieron a hacerse hombres solos, ¿vio? Para las mujeres el pago era cama y comida y que no se descuide que tenían hijo del patrón. Por miedo, no decían nada, pero... sabíamos bien cuál era hijo de estanciero rico, ese bolichero rico... ese que tenía más de cómo diez leguas, allá, detrás del mallín... ¿Usted lo conoce? Rico el bolichero... pobres paisanas, con hijo entenado... sin apellido porque nadie debe saber.., pero se sabía, muchos extranjero tuvieron hijos con paisanas, así de nuestra sangre, muchas..”
EXTRACTADO DEL LIBRO:
TELS´EN. Una historia social de la meseta norte del Chubut. Patagonia 1890-1940. Liliana E. Pérez. Doctora en Historia por la Universidad Nacional del Centro, Tandil, y Profesora de Historia de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan  Bosco. Investigadora de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la misma Universidad.


EL VETO INGLÉS A MALCORRA: DE NADA VALE LA GENUFLEXIÓN... Por Horacio Micucci

EL VETO INGLÉS A MALCORRA:
DE NADA VALE LA GENUFLEXIÓN...

por Horacio Micucci

El colonialismo Británico sabe que la guerra es la política por medios cruentos y la política es la guerra por medios no cruentos. Y nunca abandona su estrategia del control del Atlántico Sur y la confluencia Atlántico-Pacífico y Atlántico-Índico.


Allá por el año 150 antes de Cristo, cuando los romanos se extendían por amplios dominios, ocurrió que en Lusitania (actual Portugal) un cónsul llamado Escipio debió afrontar los embates de un movimiento de quienes se resistían a ser dominados por los romanos. Como la tarea de represión no tenía éxito, decidió asesinar al líder de los rebeldes, Viriato (180-139 AC). Para concretar tal fin, pactó con tres nativos, cercanos a Viriato, para que lo ejecutaran a cambio de una recompensa. Perpetrado el crimen, los sujetos se presentaron ante Escipio reclamando el pago de lo acordado. Sin inmutarse, el político romano les dijo: “Roma no paga traidores”. Y los hizo ejecutar... 

El veto inglés a la candidatura a Secretaria General de la ONU de la Ministra Susana Malcorra demuestra que el colonialismo inglés no olvida ningún detalle a la hora de dejar clara su posición de no terminar la usurpación del territorio argentino. Y nunca deja ningún precedente, ni permite ningún hecho, que pudiera afectar su estrategia o fortalecer la de su enemigo. No bastaron las posiciones de conciliación del gobierno argentino ni la vuelta a la fracasada política del “paraguas de soberanía” aplicada por el Ministro José Alfredo Martínez de Hoz durante el período dictatorial de Videla y también por el Gobierno de Carlos Menem: Malcorra fue vetada. (1)
En distintos periódicos de estos días se encontraron los párrafos que siguen:
A la hora en que Susana Malcorra explicaba ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado los alcances de los acuerdos que se negocian con el Reino Unido y en especial lo que atañe al conflicto de soberanía de Malvinas, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas echaba por tierras su sueño de convertirse en la primera mujer secretaria general del organismo.
Dos meses antes de lo previsto, el escenario de la crisis global le arrebató a Mauricio Macri una de las principales apuestas desde que asumió la Presidencia: el nombramiento de Susana Malcorra como canciller y su posterior nominación para disputar la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que quedará vacante el año próximo, cuando el surcoreano Ban Ki Moon concluya su último mandato.
El Consejo de Seguridad del organismo, integrado en forma permanente por China, Estados Unidos, Rusia, Francia y el Reino Unido dejaron a la jefa del Palacio San Martín fuera de juego.
Fuentes cercanas a la funcionaria confiaron que uno de esos países la vetó, dentro de una larga negociación donde su competidor, el portugués Antonio Guterres, fue promovido por un acuerdo unánime.
La sospecha de que el veto provino de Londres -a pesar de los esfuerzos argentinos por congraciarse con Gran Bretaña incluso bajo el costo de ablandar el reclamo por la soberanía sobre las Islas Malvinas- se transformó en fatalidad cuando la funcionaria estaba dando explicaciones ante el Senado por la declaración conjunta que firmó junto con el vicecanciller británico Alan Duncan dos semanas antes.
De acuerdo a lo que se sabe, la Canciller obtuvo cinco votos positivos, de dos miembros permanentes como Estados Unidos y China, y probablemente de Uruguay, España y Egipto. Recibió siete votos negativos (el veto británico uno de ellos) entre los que podría estar Venezuela; y tres “no opiniones”, entre los que podría estar Francia y Rusia, dos miembros permanentes del Consejo.
Está todo dicho...
Referencias.
(1) Debe decirse, con justicia, que Macri tiene antecesores en su política de hacer, en Malvinas, lo que los británicos quieren. En efecto, como resultado de la Segunda Reunión de Negociaciones en Nueva York (del 13 al 15 de diciembre de 1977, en plena dictadura) la delegación argentina y la británica “convinieron en establecer dos grupos de trabajo paralelos, de carácter oficial, para los temas de las relaciones políticas, incluyendo la soberanía, y de la cooperación económica”. Con lo cual los ingleses incluyeron el tema económico, siendo la inserción del tema soberanía una excusa para lograr la preponderancia de aquél. Además, la delegación argentina del Proceso aceptó que la representación británica incorporara a los pobladores de las islas en la siguiente reunión. Es de destacar que por las razones antedichas (el no reconocimiento de la población isleña como una población autóctona) la Argentina siempre había rechazado esta posibilidad.
Por lo tanto en el año 1977, se forman dos grupos de discusión, uno sobre la soberanía y otro sobre el destino económico de las Malvinas.
¿A cuál hacen progresar los ingleses? Al económico.
¿Y qué dicen del político (restitución de Malvinas)? Que va a quedar bajo el paraguas de soberanía.
Luego Menem usó la palabra “paraguas de soberanía” (umbrella). Pero no la inventó. Lo había usado anteriormente un miembro del gobierno inglés. Dijo que toda la negociación económica quedaba bajo el paraguas de la soberanía. Es más, Menem dijo “umbrella”, ¡la palabra paraguas en inglés!